Para mantenerte anónimo en un chatroulette, no compartas nunca tu nombre completo, tus redes sociales ni tu ubicación, y elige un servicio sin registro como Camyster, que no recopila ningún dato de identificación.
Por qué importa el anonimato
El anonimato te protege: cuantas menos huellas dejes, menos expuesto estás. Un buen chatroulette no pide cuenta, ni correo, ni número.
Sin perfil ni identificadores, no hay nada que hackear ni que revender. Tus sesiones no dejan ninguna huella ligada a tu identidad.
Los buenos hábitos
No des nunca tu nombre, tu dirección, tu teléfono o tus redes sociales a un desconocido. Desconfía de las personas demasiado insistentes.
Cuidado con tu fondo: un objeto, una carta o una vista por la ventana pueden revelar información sin que tú lo quieras.
Elegir un servicio respetuoso
Apuesta por un chatroulette sin registro, anónimo y que no conserve tus datos. Es la mejor garantía de tranquilidad.
Camyster cumple estos criterios: gratis, anónimo, sin cuenta y reservado a personas mayores de edad, para encuentros por webcam sin preocupaciones.
